El tenis argentino se aferra a las ilusiones de Schwartzman y Podoroska

El tenis argentino se aferra a las ilusiones de Schwartzman y Podoroska

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Schwartzman 3


Por primera vez desde 2004 hay un argentino en cuartos de final de los cuadros masculino y femenino de Roland Garros. Se trata de Diego Schwartzman y Nadia Podoroska, quienes sin ser considerados favoritos, ya están entre los ocho mejores del Grand Slam.


Para jugadores como ellos, el objetivo a cumplir era superar la primera semana en un certamen en el que los desgastantes cinco sets en caballeros, o los 128 tenistas en línea de largada, hacen un torneo aparte para todos los tenistas.


Por supuesto que si alcanzaron esta instancia, es porque se lo merecen. "Peque" Schwartzman se entusiasma porque ha ganado cuatro partidos sin ceder un set: 6-0, 6-1 y 6-3 al serbio Kecmanovic; 6-1, 7-5 y 6-0 al italiano Giustino; 7-6, 6-3 y 6-3 al serbio Gombos; y 6-1, 6-3 y 6-4 al italiano Sonego. No sólo que no ha tenido partidos desgastantes, sino que su tiempo en cancha se reducen a 8h45m.


Su próximo rival (este martes) es de sumo riesgo, uno de los grandes aspirantes a ganar el torneo, más allá de haber pasado con lo justo su último encuentro ante el veinteañero francés Hugo Gastón en cinco sets. Se trata del austríaco Dominic Thiem (3° de ATP) que ya anticipó que si no se recupera físicamente, el candidato es el argentino. Hasta el momento lleva en cancha 10h15m en sus cuatro partidos disputados.


Para Nadia Podoroska el panorama para este martes no es más accesible. Venida desde la clasificación, la argentina (131a de la WTA) ya ha jugado siete partidos, y seguramente está más impulsada por la adrenalina que por su resto físico. Su rival será la 5 del mundo, la ucrania Elina Svitolina, que lleva cuatro partidos y apenas un set perdido. Tampoco se han enfrentado antes.


En 2004, Roland Garros fue celeste y blanco. Aquella vez Paola Suárez, David Nalbandian, Gastón Gaudio (posterior campeón) y Guillermo Coria animaron las semifinales. Y hubiese sido pleno argentino en caballeros, si el británico Tim Henman no hubiese sacado del torneo a Juan Ignacio Chela.


Con Nadal y Djokovic en carrera, parece muy improbable que Schwartzman pueda ser Rey en París. Pero frente a Thiem tiene una chance, y "Peque" avanza en silencio pero firme. Entre las damas, Svitolina (3a cabeza de serie) quedó como la máxima candidata, al perder las dos primeras preclasificadas. Si Podoroska cumple la hazaña de eliminar a Svitolina, su rival será la vencedora de la italiana Martina Trevisan (159a WTA) y la polaca Iga Swiatek (54a WTA), y todo puede pasar. Sino, habrá cerrado un gran torneo igual.


No hay más tenistas argentinos en carrera en mayores (sí en juniors). Pero tanto Schwartzman como Podoroska han puesto al tenis argentino otra vez en consideración. Y quieren más.


Foto: extraído de Facebook/Diego Schwartzman