​¿Quién fue Tito Steiner, el astro argentino del decathlon?

​¿Quién fue Tito Steiner, el astro argentino del decathlon?

|

Tito Steiner



Entre los símbolos del atletismo argentino en la década del 70' encontramos a Tito Steiner. El decatleta nacido en Paraguay en 1952 y nacionalizado argentino comenzó en la Sociedad Alemana de Gimnasia de Villa Ballester, bajo la conducción técnica del profesor Raúl Zabala.


Su fuerte eran los lanzamientos, dado su poder físico que exhibió desde juveniles. Pero enseguida se advirtió su versatilidad, fue progresando en el resto de las pruebas y su pase al decathlon se dio naturalmente. Steiner hizo su debut en decathlon en la pista del Parque Chacabuco, el 23 y 24 de septiembre de 1972, reuniendo 6.637 puntos (tabla antigua, 6.441 actuales) para lograr el título regional y poco después obtuvo el primero de sus títulos nacionales (ganó también en 1973, 1976 y 1978).


A fines del año siguiente, en el mismo escenario, marcó uno de los hitos de su campaña: se convertía en el primer argentino en superar la barrera de los 7.000 puntos, de acuerdo a la tabla antigua. Mejoraba el récord de Kistenmacher que tenía larga vigencia, desde veinticuatro años antes. Tito acumuló 7.036 puntos, el 8 y 9 de diciembre. Con la tabla actualizada en el 85, su puntaje fue 6.855.


Meses más tarde hizo su debut internacional durante el Campeonato Sudamericano en Santiago de Chile. Allí lidió hasta el final con el venezolano Ramón Montezuma, quien se llevó el título con 7.000 puntos (6814 actuales), quedando Steiner en el segundo puesto con 6.964 (6.778 actuales). Y sus progresos fueron notorios cuando en el Torneo Internacional Pierre de Coubertin, también en Parque Chacabuco, consiguió 7.312 puntos (6.951 actuales) para quedar segundo en la competencia ganada por el subcampeón europeo, el sueco Lennart Hedmark (7.327). La campaña de Steiner era conducida por Zabala y contaban, en aquel momento, con otros atletas volcados con buenas perspectivas a las combinadas: el juvenil Roberto Steinmetz y Juan Malgay.


Si bien el fuerte de Steiner eran los lanzamientos, en aquella época comenzó a progresar en pruebas como los 110 metros vallas y el salto en largo, y por eso no sorprendió el 12 y 13 de julio de 1975, una vez más en Parque Chacabuco: 7.536 puntos de la tabla antigua, 7.377 actuales.


Steiner y Juan Turri fueron los únicos atletas argentinos designados para los Juegos Olímpicos de Montreal. Allí Steiner no estaba en su menor forma, quedó 22° y reunió 6.941 puntos (tabla actual). Pero meses después, tomó una de las decisiones clave en su carrera: aceptó la beca ofrecida por la Brigham Young University, en Provo (Utah) para seguir allí sus estudios y su preparación atlética. A pesar del clima tan duro del invierno, disponía de una infraestructura excelente y la posibilidad de competir en uno de los centros atléticos más avanzados del mundo. Lo aprovechó y dejó, a partir de ese momento, registros y actuaciones insuperadas, incluyendo los tres títulos nacionales universitarios (NCAA) que lo convirtieron casi en una leyenda para la BYU.


En su primera campaña, en 1977, se superó hasta registros como 7.602 puntos con cronometraje manual y 7.634 con el electrónico (ya nos referimos a la tabla actual), el primero en Provo y el otro en Champaign, Illinois, donde obtuvo el NCAA. Retornó a nuestra región sobre fines de temporada para defender el título sudamericano en Montevideo, donde volvió a ganar con amplia ventaja sobre el brasileño Renato Bortolocci: 7.264 y 6.894, según la tabla actual. Bortolocci, a su vez, fue el vencedor en la prueba individual de garrocha, con Tito subcampeón.


Una temporada clave fue 1980, en la que Steiner depositaba sus ilusiones por los Juegos Olímpicos. El británico Daley Thompson y el alemán Guido Kratschmer eran los grandes nombres del decathlon a nivel mundial, inaccesibles. Pero Steiner, quien había ocupado el undécimo puesto del ránking en la temporada anterior, pensaba que, superando los 8.000 puntos, había alguna posibilidad de figuración. Entrenó varios meses en la Universidad de Mainz, en Alemania. Todo quedó en los papeles. A mediados de mayo, la dictadura militar argentina –y pese a sus óptimas relaciones comerciales con la Unión Soviética- decidió plegarse al boicot a los Juegos de Moscú, impulsado por Estados Unidos debido a la invasión de Afganistán. La orden que obligó a Argentina a ausentarse de una cita olímpica por primera vez en 68 años fue un durísimo golpe. El boicot le robó el sueño de su segunda participación olímpica, ya que había terminado 22° en Montreal 1976. "Estuve angustiado mucho tiempo. Me cortaron las piernas y las manos", comentó años después. Si bien Tito Steiner cuestionó el boicot, en realidad había sufrido una lesión y tampoco estaba en condiciones de afrontar el decathlon en aquellos momentos, inclusive en esa temporada no pudo participar en las pruebas universitarias.


Después de una cirugía, volvió a los entrenamientos y el 11 de julio en Provo, durante una competición especial, batió el récord argentino de lanzamiento del disco al marcar 55,64 m., dejando atrás los 52.84 que Günther Kruse había fijado mucho tiempo antes (1956). También, durante esos meses y junto a directivos como el presidente de su club, Walter Ditsch, el inolvidable Pedro Cáccamo y su entrenador Zabala, Tito organizó el más grande torneo internacional disputado en suelo argentino. Se trataba del “Ciudad de Buenos Aires”, que sirvió para inaugurar la primera pista sintética del país, en el CENARD, y que convocó a campeones olímpicos y recordistas mundiales del nivel de Edwin Moses, Sara Simeoni y Al Oerter, entre otros. Inolvidable.


TitoSteiner




Las lesiones volvieron a afectarlo en el 82', mientras que su temporada de despedida, del 83', prometía mucho, pero terminó en la polémica. Reunió 7.895 en los Texas Relays, en Austin, y a fines de junio, en Provo, llevó el récord sudamericano –y aún hoy récord nacional- con 8.291 puntos, de acuerdo a la tabla actual. Los Panamericanos de Caracas eran el objetivo siguiente y, como nunca le había sucedido antes, quedó sin marca en salto con garrocha. Algún dirigente del Comité Olímpico Argentino quiso pedir sanciones, en ese momento. Lo mismo ocurrió meses después, durante el Sudamericano en Santa Fe, aunque allí decidió continuar la prueba y terminó en el cuarto puesto.


A sus 31 años y dejando registros insuperados hasta nuestros días, Tito Steiner  se alejó de las competiciones. Trabajó en la promoción de distintas marcas deportivas y, sobre todo, para compañías productoras de centros deportivos, principalmente pistas atléticas, tarea que desempeña actualmente. Los argentinos que heredaron su dominio de las combinadas dentro del plano sudamericano son Santiago Lorenzo –quien también realizó una destacada campaña en Estados Unidos- y el cordobés Román Gastaldi. 



Fotos: CADA | Greg Shepard