Los drones y los deportes extremos

Los drones y los deportes extremos

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Drones 2


La tecnología suele ser apoyo en el deporte a la hora de definir jugadas muy finas que el ojo humano no llega a captar, tal es el caso del Ojo de halcón en el tenis, el VAR en el fútbol o el TMO en el rugby, pero pocas veces se ve a los dispositivos tecnológicos como una ayuda para rescate de personas que practican deportes extremos.


Uno de estos aparatos son los drones. Varios son los usos que se les da en los distintos deportes. En los de equipo se los utiliza para filmar entrenamientos desde arriba y para que el entrenador después analice los movimientos tácticos. En los de montaña por ejemplo, se utilizan para explorar zonas y conocer qué lugares son aptos para desarrollar un deporte determinado, pero hubo casos en que fueron fundamentales para el rescate o abastecimiento de personas que estaban perdidas.


Uno de estos ejemplos fue lo que le pasó a Rick Allen, montañista ganador del “Piolet d´Or”, que se encontraba perdido en el temible K2, montaña situada en la cordillera de Karakórum y la segunda más alta del mundo después del Everest. El atleta no solo estaba desorientado sino que también herido, pero tuvo la suerte que otro grupo se encontraba explorando con un drone el K2. Cuando estos se enteraron de la desaparición de Rick decidieron utilizar todos sus elementos para encontrarlo. Finalmente tuvieron éxito, lo hallaron y pudieron registrar exactamente las coordenadas para que la misión de rescate fuera a salvarlo.


Los drones no solo son utilizados para la búsqueda de personas, también sirven para llevar elementos una vez que esta es encontrada. El mismo grupo de montañistas que halló a Rick Allen había utilizado en otra ocasión el drone para ayudar a un montañista. Uno de los miembros del equipo se quedó en el camino por un fuerte dolor de espalda, en este caso en vez de mandar a una persona decidieron enviarle, con un dron, un kit médico para que pueda descender por sí solo.


Otro ejemplo sucedió en Australia, donde se encontraban dos surfistas atrapados en la marea. Primero el drone los encontró y luego se lo utilizó para llevarles un bote inflable para poder salvarlos y que no se ahogaran.


 Hay drones exclusivamente preparados y equipados para el salvataje. En España, más precisamente en las playas de Sagunto, los guardavidas cuentan con un dron para todo tipo de salvamentos. Una vez que se divisa alguna persona que se encuentra en dificultades, el guardavida utiliza el dron para llevarle el chaleco salvavidas para mantenerla a flote. Mientras uno provee de este fundamental elemento a los bañistas que deben ser socorridos, otro se lanza al agua para buscarlos.


Para conocer más sobre estos dispositivos tecnológicos hablamos con un especialista, el Ingeniero en telecomunicaciones argentino (nacionalizado italiano) Pablo Nicolás Gaviglio Serrani que trabaja en el departamento BEAM del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear) en Ginebra, Suiza.


Sobre la historia y desde cuando datan los primeros drones nos comentó “Los primeros pasos a datan de mediados del 1800 con sistemas rudimentarios, gracias a Nikola Tesla, a finales del 1800 con la creación del radio control, los drones pasaron a una nueva aplicación y tuvo un gran impacto durante la 1ra guerra mundial, donde se utilizaron para avistamiento de los enemigos portando cámaras para fotografiarlos. A medida que fueron pasando los años, los drones tomaron más relevancia en el campo militar llegando a ser fundamentales en las guerras, como los Nazis creando drones que transportaban bombas que luego detonaban en el destino deseado hasta la actualidad, con drones que pueden volar cientos de kilómetros y estar controlados desde un puesto de control en el otro extremo del mundo. A partir de los años 80’s del siglo pasado comenzaron a tener un impacto mayor en el campo civil hasta que a principios de este siglo pasó ya al terreno aficionados, comercial y deportivo con carreras en estadios de fútbol al mejor estilo Red Bull Air Race de aviones, este deporte tiene un crecimiento muy grande en EEUU como en Reino Unido, España y Alemania, varios países del este de Europa tienen grandes pilotos y pilotas.”


En cuanto a los drones en el ámbito deportivo no solo son utilizados para rescates, sino que ellos tienen su propio deporte del cual nos habla a continuación: “He podido aprender bastante de las carrera de Drones porque en el CERN, donde trabajo, tuve la suerte de compartir con una pilota. Las carreras se realizan en terrenos abiertos con obstáculos y check point como en lugares cerrados tales como estadios o grandes almacenes. Debido a las altísimas velocidades que estos dispositivos tienen, los pilotos utilizan los que se conoce como FPV (First Person View) de alta calidad y refresco de imagen, lo que les permite no sufrir mareos debido a los cambios de dirección que se producen con mucha brutalidad. Hay campeonatos en muchos países y actualmente una de las ligas más interesantes está en Inglaterra seguida de España aunque no hay que descartar las de EEUU. Como hobby es relativamente accesible pero como deportivo tiene elevados costes debido a los materiales que se usan, gran parte el carbono, son muy caros y aunque tiene una gran resistencia al impacto, los accidentes en los entrenamientos son más que comunes. Las ligas actuales van tomando cada vez más profesionalismo y ya disponen de sponsor que les permiten mantenerse en el juego. Son eléctricos, cuadricópteros (4 hélices y 4 motores), disponen de ayudas como giróscopos y tienen GPS para el seguimiento online, sobre todo en competencias en terrenos abiertos. Las baterías de LiPo (Litium Polymer) son las que se utilizan y tienen la misma capacidad todos los pilotos, los reglamentos pueden obtenerse en las diferentes instituciones que regulan las reglas.


Por último lo consultamos sobre el papel de estos dispositivos tecnológicos a la hora de los rescates en zonas de difícil acceso donde un deportista puede llegar a estar varado y nos compartió lo siguiente: “Donde actualmente trabajo, el CERN, Centre Européen de recherche nucléaire sigla en francés, departamento BEAM, realizando proyectos de control de acceso y video vigilancia, uno de los proveedores me presentó en el 2019 un sistema de video vigilancia con un drone. Este sistema está conectado por un cable a la red eléctrica y transmite mediante el mismo medio las comunicaciones de cámaras térmicas lo que permite durante la noche detectar movimientos y crear perímetros virtuales para detectar intrusiones. Desde principios de este siglo las aplicaciones se pueden considerar muy amplias, no solo en el mundo aficionado para hacer buenas tomas desde el aire, si no en el sector civil. Por ejemplo en Suiza hay un proyecto para poder transportar desfibriladores de forma urgente a zonas de difícil acceso, desde las zonas montañosas donde una persona o un helicóptero puede tener ciertas limitaciones hasta proyectos de transporte de paquetería como lo pueden hacer grandes distribuidoras en el mundo. Aunque el tema es complejo debido a la legislación del espacio aéreo y cada vez hay más restricciones para hacer los vuelos como aficionado debido a que por temas de seguridad no se puede volar alrededor de los aeropuertos, centrales nucleares, entre otras. El futuro del drone está más vinculado a la seguridad, debido a la facilidad de control y a que es capaz de entrar en zonas muy complicadas portando cámaras térmicas para facilitar la búsqueda, la tecnología está acá para brindarnos un bien y facilitarnos la vida”.