Bádminton cubano en suspenso
A DÍAS DEL 2021

Bádminton cubano en suspenso

Distante aun de la élite nacional, es una de las disciplinas con mayor crecimiento en la última década. Pero el 2021, deportivamente hablando, no tiene buena pinta.
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Entre la pandemia, las decisiones deportivas consecuentes, los reajustes de presupuestos y las matemáticas deportivas, el próximo año plantea incógnitas para el deporte de los volantes. La más relevante es si podrá mantener la esperanza olímpica para Cuba.


El único badmintonista en condiciones de luchar el acceso a los Juegos de Tokio es el veterano Osleni Guerrero, pero forzado al extremo. Ocupa actualmente el lugar 87 del escalafón mundial, pasado el escaño 50 en la lista de clasificación olímpica, y en el apartado americano tiene por delante a otros seis exponentes, todos con mejores oportunidades de foguearse y competir en torneos de Asia y Europa.


Z deportes Osleni

Imagen: Prensa Latina. 


Para Osleni, el calendario en busca de puntos que le acerquen al objetivo, se torna complicado. A inicios de la actual semana la Federación Internacional anunció sus pretensiones de agenda para 2021. 


Es en el continente donde se pueden manejar las más (económicamente) factibles oportunidades de competencia para el habanero. Y en América, lo habitualmente escaso, va a peor. Canadá declinó sus dos torneos en febrero, apenas quedarían en abril el Abierto de Santo Domingo (República Dominicana), el Internacional de Perú, y el Panamericano Individual en Guatemala.


Y el tradicional Giraldilla de La Habana, está en “…veremos…”. Según declaraciones a Radio Reloj del presidente de la Federación Cubana, Alberto Alexis Ramírez, existe la intención de desarrollarlo en marzo, pero la situación de la pandemia le sumerge en reservas. Eso, más su escasa trascendencia, lejana a las prioridades, pudieran llevarlo a la suspensión. Digamos, positivamente, que existe un 50% de probabilidades.


Regresando a Osleni, este breve espectro continental obligaría a llevarlo a Europa, donde la cantidad de certámenes al mes, como mínimo, triplica la cantidad en América. Y aquí también hay un “pero”, la vigente ola de contagios por coronavirus al otro del Atlántico (ya casi tsunami), puede obligar a la cancelación de varias lides. De no afearse más el asunto, la ventaja en el propósito de competir en algunos países europeos serían las relaciones existentes, por ejemplo, con el club español Recreativo Bádminton IES La Orden, donde ha estado contratado. Las desventajas, el alto nivel en Europa hace más difícil obtener puntos en los campeonatos, y el gasto financiero sería muy alto.


A todo eso hay que sumarle las disminuciones logísticas y económicas. Sin dedicarle más neuronas al tema, resulta evidente lo complicado. Tanto, que entre las variantes está anular todo proyecto. Y más allá de este sueño para el mejor jugador cubano de la historia, único asistente a una cita bajo los cinco aros (Rio 2016), al bádminton nacional, de puertas hacia afuera, no le quedaría mucho más que apuntar directo a la ruta hacia los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2022. Pero aun el 2021 no comienza…