El Chelsea la gana al Atlético por atrevimiento

El Chelsea la gana al Atlético por atrevimiento

Con un golazo de Olivier 'Charm Striker' Giroud, el Chelsea se lleva la ida a domicilio ante un Atleti poco ambicioso. Bayern se paseó por Roma con una goleada imperial sobre la Lazio.
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El fútbol es el deporte más maravilloso de todos entre otras cosas porque se puede jugar de muchas maneras en busca del éxito. Al triunfo se puede llegar a través de planes de juego reactivos, proactivos, con tenencia de balón, sin posesión de la esférica. Se puede jugar a buscar generar espacios, a esperar que los rivales te concedan esos espacios, con ritmo alto, con ritmo bajo, de manera directa o elaborada. Cada idea es un universo válido para crear senderos hacia la victoria.


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Tomado del Twitter oficial del equipo @ChelseaFC.


Todas las maneras conllevan riesgos que los entrenadores asumen y tratan de esconder. El Cholo Simeone lleva años haciendo esto muy bien. Ha convertido al Atlético de Madrid en una máquina de competir, generando que sus jugadores estén convencidos de que la idea cholista es el camino adecuado para acercarse al triunfo. El único defecto grande que tiene el argentino, a veces es el miedo al riesgo.


Los colchoneros recibieron hoy en Bucarest al Chelsea. Los chicos de Tomas Tuchel quizás en talento potencial cuenten con más que los rojiblancos pero su proyecto todavía está en pañales. El entrenador alemán lleva menos de un mes en el banquillo blue y aunque los resultados son positivos el colectivo sigue siendo muy simple. Por su parte el Atlético, más allá de una dinámica trastabillante en las últimas semanas, si había mostrado un crecimiento basado en una idea que potenciaba las características de su plantilla. A pesar de ser un equipo más hecho el entrenador argentino decidió plantear el duelo desde la inferioridad, algo que le ha dado resultado en otras ocasiones, así como fracasos altisonantes en otras tantas.


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Tomado del Twitter oficial del equipo @Atleti.


Los de la Riviera del Manzanares salieron al verde en un teórico 4-4-2, que en fase sin balón terminaba siendo un 6-3-1. Por su parte los londinenses si mantuvieron la estructura y el diseño 3-4-2-1 que han venido utilizando desde el aterrizaje del técnico germano en la capital inglesa. El plan de los indios era que no pasara mucho, cortocircuitar la circulación de balón del Chelsea que no pudiera jugar al ritmo frenético que ellos prefieren. Se acomodaron sobre el balcón de su área, protegiendo mucho el carril central y con ayudas sobre los costados para evitar 1 versus 1 y que el callejón central-lateral no fuera explotado.


Lo cierto es que el hormigón armado cholista cumplía con su objetivo, el Chelsea tenía que ir de un lado a otro y terminar muchas veces la jugada con centro laterales bien defendidos por los centrales colchoneros. Oblak a pesar de que se jugaba muy cerca de él no era protagonista del partido. El problema para los rojiblancos es que Mendy el portero visitante les quedaba en Marte. Y es al estar tan atrás necesitas jugadores que te permitan transitar, ganen duelos, que ataquen espacios y de ese perfil hoy el Atletico no presentó ni uno, quizás Llorente pero de lateral derecho se pierden esas virtudes. 


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Tomado del Twitter oficial del equipo @ChelseaFC.


Luis Suárez y João Félix son jugadores que precisan que su equipo domine para poder brillar. Si además sumamos la buena presión tras pérdida del Chelsea y que cuando eran superados cortaban con falta hacía que el Atlético no pudiera agredirlos. Por tanto, los indios no sufrían, pero tampoco complicaban a la visita y eso que la defensa blue es súper tendente al error.   


En la primera mitad no pasó mucho, un disparo de Werner abortado por Oblak, un centro rastrero de Mount que nadie conectó y un par de fallos de Mendy y otro de Marcos Alonso y Rudiger que pudieron acercaron al gol a los de Madrid. ¡Un disparo a puerta entre los tres palos!!!!!



En el segundo tiempo el guion continuó similar, el Chelsea jugando en campo rival, el Atlético defendiéndose con orden, hasta cierto punto el juego se jugaba como querían los dos equipos. Los del Cholo haciendo la eliminatoria larga, intentado fundir anímicamente al rival, mientras los blues merodeaban el área adversaria en busca de alguna rendija y sin ser agredidos.


Promediado la segunda mitad el Atlético dio un paso adelante, entre otras cosas porque Suárez empezó a ganar un poco más de duelo, llevó el envite contra los centrales londinenses a su terreno. Raspando un poco el uruguayo hizo que su equipo saliera y se acercara al área rival. Y en una de esas pocas aventuras que tuvo el colchonero presionando en campo adversario lo tomaron mal parados y en una transición el Chelsea sacó petróleo. En una jugada de mucha fortuna el balón llegó a la izquierda a Marcos Alonso, su centro no lo pudo controlar Werner, la pelota quedó botando y Hermoso quiso despejarla antes que Mount rematara, pero su rechazó fue hacia donde estaba Giroud quien con una chilena majestuosa batió a Oblak. El tanto se demoró en ser convalidado pues en un primer momento se cantó fuera de lugar.


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Tomado del Twitter oficial del equipo @ChelseaFC.


Este golpe aturdió al Atlético, lo sacó de su zona de confort, lo obligó a jugar un partido para el cual no estaba preparado. Tras esa jugada dio un paso al frente por necesidad, pero sin saber qué hacer. No tuvo como reengancharse al partido y el Chelsea se sintió cómodo, se defendía con balón si podía correr metía miedo en el cuerpo rojiblanco y dejó que pasarán los minutos sin sufrir ni siquiera uno de ellos. El Cholo introdujo sangre fresca desde el banquillo, pero no fue suficiente.


Al final el Chelsea se quedó con la victoria más que nada por atrevimiento, por querer ganar el partido desde un primer momento, porque los errores que cometió lo hizo lejos de su portería la gran mayoría.



El Atlético se lleva una derrota por un fallo puntual en un momento 'X' dentro del partido, su plan a nivel defensivo lo ejecutaron bien, pero al fin y al cabo fue un plan poco ambicioso. Una idea un poco más punzante quizás le hubiese dado alguna oportunidad de ganar, porque el Chelsea es un equipo que falla, solo necesitas empujarlos un poco. Los rojiblancos no tiraron una vez entre los tres palos en todo el partido y sin rematar el éxito es imposible. El que juega a empatar siempre está más cerca de perder. Sin riesgos hay poco éxito.   


El Bayern, una montaña demasiado inmensa para el Águila  

El enfrentamiento traía cierta paridad desde el papel porque muchos consideraban que el Bayern se encontraba en mal momento, quizá olvidaron que un equipo con genes alemanes nunca está en mal momento, solo pestañea y  eso hay que aprovecharlo. La Lazio con su alineación de lujo tenia más que motivos para soñar, pero el respeto excesivo del Águila hacia los bávaros terminó siendo su propia muerte.


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Tomado del Twitter oficial del equipo @FCBayern.


Nada más comenzar el partido Tito Lewandowski aprovechaba el primer regalo laziale a los 9 minutos, cortesía de Mateo Musacchio -por si algunos dudaban por qué el Milán se quiso deshacer de él- y marcaba su gol número 72 en Champions. El polaco sigue escalando la tabla de goleadores históricos y ahora dejó a atrás a nada más y nada menos que el Ángel de Madrid, Raúl Gonzalez Blanco en 71 goles.


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Tomada del Twitter oficial de la competición @ChampionsLeague.


El paseo imperial de los germanos empezaba a tomar mejor forma cuando a los 24 Goretzka asistía al joven anglo-germano Jamal Musiala, para que el chico hiciera historia al convertirse en el goleador más joven de la historia de la Champions League, al marcar con solo 17 años y 362 días. Y ya antes de irnos al descanso el Bayern sentenciaba la eliminatoria al marcar Sané el tercero, luego del baile de Coman a Acerbi y el posterior rebote de Reina.


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Tomado del Twitter oficial del equipo @FCBayern.


La segunda mitad solo sirvió para que Acerbi confirmara los miedos romanos ante la invasión teutona marcándose un gol en propia puerta a los 47 minutos y decretar la goleada fulminante. Fue tanta la pena que sintieron los bávaros por el Águila, que hasta pareció intencionada la mala marca de los alemanes sobre Luis Alberto y Correa para que el argentino marcase el definitivo 4-1.


El Bayern comienza la instancia decisiva de la Champions mandando su enésimo recadito de que van a por su segundo título consecutivo. Lástima por la Lazio que pudo haber hecho más historia, porque aunque queda la vuelta, difícilmente con esta actitud suceda algo distinto a una goleada en Munich.