Eduardo Azcue: un cubano en The Mandalorian

Eduardo Azcue: un cubano en The Mandalorian

Orgullo de su barrio, este cubano de 37 años es uno de los animadores también del universo de “La Guerra de las Galaxias” y The Watchmen
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Diseño realizado por Ian Alejandro Rodríguez.


Cuando se habla de animación en Cuba se piensa rápidamente en los videos animados, que aquí llamamos muñequitos, los “muñe” como le decíamos cuando pequeños. Ipso facto nos viene a la cabeza Elpidio Valdés y Vampiros en La Habana, las joyas emblemáticas de esta expresión cultural en la isla.


Vampiros en la Habana: un clásico de la cinematografía cubana


Varios ilustradores son reconocidos como íconos en el país por la trascendencia de sus obras. Algunos de ellos son Juan Padrón, el creador de Elpidio y Pepe “el de la cornetica”, Cecilio Avilés, el padre de Cecilín y Coti y Jorge Oliver quien dio vida al Capitán Plin, este último conocido por todos gracias a su trascendental espacio televisivo Cuadro a Cuadro.


Animado cubano El Capitán Plin


No soy crítico de arte, ni domino elementos técnicos para poder hacer un comentario sobre qué es bueno o malo, pero, como fiel amante de los muñes y de lo trascendente de mi país, puedo hablar de la relevancia de algunas cosas.


Por este motivo es que creo que debería incluirse entre esos grandes nombres, que serán inolvidables, el de Eduardo Azcue, un habanero que está dibujando otra parte de la historia animada de Cuba.


Sus palabras servirán como base de mi comentario: “Nunca me imaginé que yo, un cubanito de El Canal del Cerro de La Habana, iba a trabajar en algo tan grande como el universo de La Guerra de las Galaxias”.


Así es. Eduardo Azcue es uno de los animadores del universo de “La Guerra de las Galaxias” o “Star Wars”, su nombre en inglés. Una saga de culto que ha marcado a varias generaciones y es una entrega cinematográfica, en su totalidad, de las más vistas a nivel mundial.


Ahí está el cubanito de El Canal, en la historia de Star Wars.


Orgulloso de su barrio, este cubano de 37 años amante de los “Van Van” y que se defiende en el casino, le encanta la comida cubana y confiesa que se ha enamorado de otras cocinas internacionales. “En Canadá conocí la comida árabe y la coreana, y la competencia se puso dura”. En sus palabras se nota el amor a la tierra que lo vio nacer y la sencillez por lo que ha logrado, como un cubano más. Uno común y corriente, con una historia extraordinaria.

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Foto cortesía del entrevistado


Conozcámoslo a través de su voz, bueno, a través de las letras que nos regaló en una conversación vía WhatsApp, pero como hablamos de un mundo lleno de imaginación, que cada cual lo escuche como desee.


¿De dónde eres?

Nací y crecí en el Canal del Cerro, La Habana.


¿Qué formación tienes?

Me gradué como diseñador gráfico en el año 2009.


¿Cómo llegaste a la animación de audiovisuales?

Mientras estudiaba Diseño Gráfico, en el tercer año de la carrera recibí una introducción a la animación. Eso, junto a que siempre me interesé por el dibujo animado, me motivó a buscar cursos de animación en el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) y en los Estudios de Animación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC), donde profundicé un poco más sobre el tema.


Durante la carrera yo y un grupo de amigos nos inspiramos en cortos de animación que encontrábamos en las redes del ISDI (Instituto Superior de Diseño Industrial). Hicimos hasta nuestro propio 'festivalito', donde experimentamos y sacamos buenas experiencias de ahí.


¿Porque escogiste la animación?

No sabría decirte. Siempre me gustó dibujar, pero nunca pensé que fuera a dedicarme a la animación profesionalmente. Sólo sé que me gustó y aunque hice muchos trabajos de diseño y composición digital, siempre me incliné más por la animación 3D.


Háblanos sobre tus inicios en la animación, cuando comenzaste a trabajar.

Después de pasar esos cursos en el ICRT y en el ICAIC, busqué el modo de relacionarme más con los Estudios de Animación del ICAIC. Ahí realicé mis prácticas profesionales como animador 2D en la serie Fernanda. También surgió la idea de mi trabajo de tesis que realicé junto a mi esposa, María M. Rodríguez.


Se trató sobre la Imagen y aplicaciones de un Canal Infantil en Cuba. El trabajo luego se aplicó en la Televisión Cubana cuando se implementaron los canales digitales. Actualmente no sé si la imagen y aplicaciones se mantienen.


Animado cubano Fernanda


Después de graduarme mantuve los contactos con realizadores del ICAIC y comencé a trabajar una vez más en la serie Fernanda. Como anteriormente también me había interesado por la realización digital usando softwares 3D, me uní al grupo de artistas que estaba participando en la película Meñique de Ernesto Padrón. Formé parte de ese equipo durante 4 años, donde aprendí un montón sobre mi profesión.


En el ICAIC también trabajé para el programa “Cuadro a Cuadro”, con el 'viejo' Oliver. Que, aunque critique las películas, es una de las personas de las que más orgullo siento de tener entre mis amigos. También mientras trabajé en los Estudios de Animación hice muchos proyectos de diseño audiovisual como Free Lancer.


Parte del trabajo de Eduardo Azcue.


¿Quiénes fueron tus referencias?

No tengo animadores de referencia. Más bien, trabajos de animación. Sobre todo, los cortos de animación de la escuela francesa Gobelins que descargábamos en el ISDI. Eso fue un buen combustible para inspirarme


¿Algún animador cubano marcó tu carrera?

Jerzy Pérez, animador que conocí en Meñique y a quien considero mi mentor desde entonces, y quien ahora mismo trabaja como animador de videojuegos en los Estados Unidos.


¿Qué te parece el legado de Juan Padrón?

Fue un honor inmenso haberlo conocido y trabajar con él, luego de haber visto tanto Elpidio Valdés y Vampiros en La Habana. Marcó mucho en la vida de todos los que crecimos con su obra y todo homenaje es poco para alguien como él.


¿Con qué edad te fuiste de Cuba?

Llegué a Montreal, Quebec, con 33 años.


¿Cómo llega un cubano a trabajar en producciones de este nivel?

Animando… y superándose.


Buscando motivación, la oportunidad y manteniéndose uno enfocado en lo que quiere. Fácil no es. El camino es tedioso y lleva mucha paciencia. Sobre todo para nosotros en Cuba, donde la industria de la animación tiene muy buenos exponentes, pero es minúscula comparada con la que existe en una ciudad como Montreal.


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Foto cortesía del entrevistado


Llegué a Canadá en el año 2016. Viví 2 años en Halifax, Nueva Escocia, donde encontré trabajo como animador en el estudio DHX Media. Allí trabajé en series para niños como Wishenpoof, Doozers, Bob the Builder, Colorforms y Rev & Rumble. Pero en mi tiempo libre hacía mis propias animaciones para practicar y superarme.


Parte del trabajo de Eduardo Azcue en el animado Bob the Builder.


Pasé un curso de animación online con una escuela española, Animum 3D, donde aprendí otro montón. No me creía que mi tutor era animador en los estudios Walt Disney. Eso fue un impulso increíble.


Luego de 2 años y medio en Halifax, me mudé a Montreal contratado por Hybride VFX, un estudio canadiense con 30 años de experiencia en la industria de los efectos visuales y donde continúo trabajando.


Entre las producciones donde has trabajado, sobresalen como las más destacadas tres. Comenzamos por orden cronológico. Primero la serie “Watchmen”, ¿qué hiciste en este trabajo?

Trabajar en Watchmen fue muy grato. Es una de mis series favoritas de los últimos años. En esta trabajé en la escena en la que Adrian Veidt, personaje que interpreta Jeremy Irons, está moviendo y acomodando los cuerpos congelados de los clones, en forma de mensaje.


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Tomado del Twitter @watchmen.


Animé el doble digital de dicho actor en su traje espacial, pero sobre todo el conducto que lo ataba al lugar donde vivía. Se hizo digitalmente pues la locación era una luna donde la gravedad no era como la nuestra. Debía dar la sensación de que el personaje se movía lento y el cable flotaba prácticamente en el espacio.


Después le sigue “Star Wars: Episodio IX – El ascenso de Skywalker”.

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Tomado del Twitter @StarWarsMovieHQ.


En Star Wars: The Rise of Skywalker tuve la oportunidad de animar una pequeña escena de los droids BB8 y D-O. Además de otras naves y máquinas a lo largo del filme. Entre ellas, la Tie Fighter del personaje Kylo Ren.


Finalmente “The Mandalorian”.

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Tomado del Twitter oficial @themandalorian.


En la temporada 1 de The Mandalorian, animé principalmente al droid IG-11 en las escenas de acción de los capítulos 1 y 8. Por supuesto, todo no lo hago yo. Somos un equipo de animadores y cada uno realiza algunos planos bajo la dirección de un Supervisor de Animación.


Parte del trabajo de Eduardo Azcue en la serie The Mandalorian.


¿Cómo es el flujo de trabajo de post producción desde la tela verde hasta la computadora?

El proceso en esta industria consiste principalmente en el trabajo en equipo. Diferentes departamentos: Modelado, Texturizado, Rigging, Animación, Iluminación, Efectos, Composición, etc. Se esfuerzan para entregar una imagen final de altísima calidad. Los artistas con los que trabajo son de los mejores del mundo.


Yo como animador, sólo participo en el proceso de dar vida digital a los personajes y objetos en un show. Luego otros especialistas se encargan de que esa animación se vea de acuerdo al estilo visual del filme o serie. Puede ser cartoony o realista, como en el caso de The Mandalorian.


Imagino que creciste con la cultura de las nuevas generaciones y viviendo las historias de “Star Wars”. ¿Qué se siente ser parte de ella?

Siendo sincero nunca fui fanático de Star Wars. Me gustan las películas, pero no me considero fanático. Pero desde que supe que iba a trabajar en The Mandalorian, no puedo negar que le he tomado mucho cariño. Nunca me imaginé que yo, un cubanito de El Canal del Cerro de La Habana iba a trabajar en algo tan grande como el universo de La Guerra de las Galaxias. Hoy después de 2 años, aún me emociona.


Bb6 y d 0

Droids BB8 y D-O de la película “Star Wars: Episodio IX – El ascenso de Skywalker”. Foto tomada de starwars.com.


¿Cuál ha sido la más complicada de las tres?

Sin dudas, The Mandalorian. Como es una serie pues el trabajo se extiende más, y con tiempos de entrega más apretados, pues las cosas son para ayer.


¿Tuviste alguna escena que debiste cambiar o algún trabajo que tuviste que modificar porque era muy exigente o no te salía?

Eso me sucedió en otro proyecto del cual no tengo permitido hablar aún.


¿Estuviste alguna vez en el set de grabación?

No, el equipo de animación generalmente no tiene contacto con los actores ni con los directores. Ni acceso a los sets de filmación.



Tomado del Twitter oficial @themandalorian.


¿En The Mandalorian tuviste contacto con Pedro Pascal? Si lo viste, seguro le hablaste de “Game of Thrones”, ¿no?

¡Ojalá!


¿Qué significa formar parte de la industria cinematográfica más grande del mundo?

Aún no me lo creo. La mayoría de los días es un trabajo como otro cualquiera, pero hay momentos en que me miro desde otro ángulo y me siento como chiquillo en un parque de diversiones.


¿Alguien en Cuba sabe que trabajaste en estas producciones? ¿Qué te dijeron cuando se enteraron?

Me han mostrado orgullo, alegría. Otros no se lo creen, como yo mismo.


¿Eres el único cubano que ha trabajado en estas producciones?

Conozco a otro cubano-americano que vive en Vancouver, Canadá. Pero sólo he hablado con él un par de veces a través de las redes. Y a Jerzy Pérez quien trabaja en video juegos.


¿Cuáles son sus juegos preferidos?

Prince of Persia, Final Fantasy 7 y 8, Mortal Kombat, Darksiders, The Legend of Zelda: Ocarina of Time.


¿Tienes alguna idea clara para desarrollar un videojuego o es sólo un deseo?

No he trabajado en ningún video juego aún. Pero he tenido par de ideas que quisiera llevar a cabo en un futuro que ojalá no sea lejano.


¿En qué proyectos estás trabajando?

Ya eso no puedo decirlo.


¿Qué comida te gusta?

La cubana, pero en Canadá conocí la comida árabe y la coreana, y la competencia se puso dura.


¿Qué música te gusta?


De todo un poco. Mi lista de reproducción puede saltar fácilmente de una canción de La Charanga Habanera a otra de Queen, y luego directo a Calle 13. No creo q tenga un tipo de música, más bien son canciones que me gustan y las añado al repertorio.


¿Te gustan los Van Van?

Obvio.


¿Te gustaría hacer alguna producción en Cuba?

Siempre he querido que en Cuba se enseñe animación y efectos visuales con mayor alcance. Que no nos pasara como a muchos que tuvimos que aprender a cabezazos por nuestra cuenta y copiando tutoriales de donde vinieran.


¿Qué planes futuros tienes?

Ver crecer a mis 3 niños y seguir trabajando y llegar hasta donde me den los dedos en el mouse.


¿Te han contactado para otros trabajos de esta envergadura?

En Canadá una vez, pero no pude enterarme de qué proyecto era, pues no acepté el trabajo.


¿Cuáles son tus objetivos futuros en este medio?

Seguir trabajando duro y llegar a ser supervisor de animación de grandes proyectos.


¿Te gustaría dirigir tu propia película o serie, ya sea animada o no?

Quizá en el futuro. Tengo alguna que otra idea, pero más en la industria del videojuego


¿Sientes que es un sueño cumplido?

Más que cumplido.


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Diseño realizado por Ian Alejandro Rodríguez.



* Esta entrevista fue realizada en colaboración con la revista cubana de videojuegos “Juega Fast”. Otra versión de la misma se puede encontrar en el número 15 de la revista, correspondiente a febrero de 2021. La puedes descargar aquí.


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