Los peligros del agua embotellada

Los peligros del agua embotellada

Una costumbre muy arraigada en nuestra sociedad sin tener conciencia de las terribles consecuencias que puede suponer.
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Cada vez consumimos más agua embotellada y menos del grifo, sobre todo en los lugares de costa donde sale con un sabor fuerte a sales y cloro. Esto parece la solución más fácil y saludable, pero lo que no sabemos es que no solo estamos contaminando al medio ambiente con el plástico, sino también a nosotros mismos.


Está claro que la clave para una buena salud es estar bien hidratado, y aún más en los momentos en los que se practica deporte o se hace un desgaste energético mayor. ¿Pero es siempre comprar una botella de agua la solución? Ahora está de moda llevar botellas de metal que aguantan bien los cambios de temperatura y no contaminan.


Estas botellas, no tienen porque ser rellenadas de de agua del grifo o embotellada, para ello existe la osmosis (grifo supletorio que purifica el agua), esta es la opción más cómoda, pero incluso hay gente que la trae adrede de fuentes naturales (de agua potable). Y aunque se están poniendo soluciones, la sociedad aún tiene muy adherido este “mal” hábito.


¿Cuales son los peligros reales?

La realidad es que el 93% del agua embotellada contiene microplásticos, está demostrado que desprende sustancias extremadamente tóxicas para nuestra salud como Bisfenol-A, o BPAs. Además, los ftalatos pueden actuar como disruptores endocrinos, provocando un efecto estrogénico, es decir, comportándose como hormonas femeninas.



Y por último, la congelación de plástico puede liberar dioxinas cancerígenas en el agua, según una investigación de la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health.