El City acaricia la final

El City acaricia la final

El Manchester City remonta en el segundo tiempo en el Parque de los Príncipes al París Saint Germain y se acerca su primera final de la Copa de Europa.
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La Champions es un torneo que muchas veces se gana desde lo emocional. Aplastar cuando se está en la cresta de la ola, aprovechar el viento a favor para sepultar al rival y resistir en los momentos de agobio. En la Copa de Europa  entre los equipos que llegan a las rondas finales la calidad es similar por lo que lo técnico y lo táctico juegan un papel, pero muchas veces la balanza se inclina hacia el que encuentra más tranquilidad mental. 


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Foto: @kevindebruyne


En el Parque de los Príncipes hoy vimos como el viento sopló en dirección PSG en el primer tiempo, mientras en el segundo empujó las velas del barco Manchester City. Los de Guardiola aguantaron mejor contra las cuerdas y dieron mejores golpes en su dominio. El 1-2 cosechado por los Skyblue en buena parte se explica desde lo emocional y esa madurez para controlar los distintos momentos de un partido, lo tienen acariciando su primera final.


Pochettino preparó de 10 el partido, en el primer tiempo su mano se notó, puso al magnífico talento que posee en un contexto muy favorable. Dibujó un 1-4-2-3-1 cuando el equipo poseía el balón con Verrati en la media punta, mientras Neymar y Mbappé compensaban indistintamente el sector izquierdo. Mientras que sin balón se refugiaba en un 1-4-4-2 con el brasileño y el francés en punta y el italiano cayendo a la izquierda.


Por su parte Pep arrancó con su 1-4-2-3-1 con mucha movilidad dependiendo de la fase de juego, sin una referencia clara arriba, De Bruyne fue el jugador más avanzado del equipo y Cancelo iba y venía del lateral izquierdo al doble pivote sin ser algo sistemático.


Los franceses se hicieron con el primer tiempo, Neymar recogía el balón muy abajo y desde su imaginación iba conectando al resto. Verrati protegía, giraba, filtraba para conectar con los avanzados o ir hacia la derecha donde Di María y Florenzi siempre estuvieron en cierta ventaja. Gueye  ensuciaba la circulación rival en los pasillos interiores, mientras Paredes se metía entre centrales para ganar ese segundo extra para sacar a relucir su capacidad de pase. El City se encontró a contra pie, no podía robar tras pérdida, ni incomodar la salida de balón del PSG. A Neymar, Di María y Verrati no había quien les sacará la pelota.


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Foto: @PSG_inside


Al  minuto 15 de partido los franceses consiguieron un córner que botó Di María y Marquinhos cabeceó de manera imperial para adelantar a los galos. El gol resultó un golpe durísimo en la mandíbula de los ingleses, los cuales no pudieron reponerse hasta el medio tiempo. Fueron 30 minutos donde el PSG pudo ampliar el marcador pero le faltó pegada para rematar al moribundo enemigo.


El paso de los vestuarios resultó el  momento clave del encuentro. En  la segunda mitad las dinámicas cambiaron. Guardiola tocó algunas teclas, liberó a De Bruyne de ser el más adelantado en todo momento y que pudiera aparecer en cualquier lugar, dio rienda suelta para que entre el belga, Bernardo y Foden aparecieran en la zona de Kimpembe y Marquinhos, pero nada posicional. Gundogan y Rodri por momentos cambiaron de perfil y hubo en reinicio sobre todo una marca al hombre fenomenal. 


El City se organizó mejor con balón y por lo tanto presionó mejor. El PSG no podía salir, entre otras cosas porque en el acoso siempre intentaban orientar el juego hacia Marquinhos o Florenzi. No hubo manera, alguna que otra corrida de Mbappé bastante minimizado a lo largo del encuentro y Neymar tenía que ir a socorrer a todos para intentar superar la estructura del City. Los de Pep manejaban el encuentro con paciencia, sin generar mucho tampoco, pero si sometían a los locales.


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Foto: @kunagüero


El gol del empate llegó en una acción donde falló Keylor. Un centro envenado de De Bruyne se le coló al tico sin que este tuviera respuesta. Era el minuto 64 y el PSG no asimiló el golpe, se quedó petrificado, los nervios le pudieron y el City siendo sobrio, le dio la vuelta. Los de Pep fueron empujando a los parisinos a que se dispararan ellos mismo. En el 71 una falta cobrada por Mahrez encontró una grieta en la muralla que había colocado el arquero pura vida y puso en ventaja a los skyblue. Minutos más tarde Gueye casi le destroza el tobillo a Gundogan y se iba a la calle. Con uno más los de Pep se dedicaron a gestionar sin sobre saltos el epílogo del partido.


Victoria del Manchester City que los pone en una posición inmejorable para en su casa lograr el pasaje a Estambul. Mostraron la madurez y el temple que en otras ediciones no han tenido, también se aprende a competir y a ganar cuando el rival es mejor. A los chicos de Pep les ha costado 5 años pero están cerca de graduarse a nivel continental. Eso sí dos goles para Neymar, Mbappé o Di María, tampoco significan un Everest, hay partidazo en Manchester, con el City acariciando la final.


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