​La Reina de Italia levanta otra Copa

​La Reina de Italia levanta otra Copa

La Juventus alza su Copa Italia número 14 ante el Atalanta y logra, en una de sus peores temporadas en los últimos años, llevar otro trofeo en Italia a sus vitrinas.
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Foto: @SoyCalcio_


El canto de los hinchas inundaba luego de casi un año el graderío del Mapei Stadium. Si antes del juego por parte de la prensa se intentó disminuir este partido, aludiendo que las emociones vendrían el domingo en la última jornada de liga, todo ello fue aniquilado por la música de ¡O generosa! acompañada de poesía para los oídos, coros líricos en homenaje a los dos finalistas: La Diosa y la Madama.


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El parado táctico de Gasperini no variaba en lo absoluto, la punta reservada a Zapata con el cañón de Malinovskyi haciéndole guardia, junto a su línea de 5 al medio y tres centrales. Quien sí volvía a mover fichas y a alborotar su táctica era Pirlo, aunque la ausencia de Alex Sandro obligó a cambiar a Danilo de banda e ingresar a Weston McKennie. Por lo que el dibujo era básicamente un 4-4-1-1, donde Cuadrado como siempre tenía luz verde por su banda y el norteamericano se unía a Rabiot y Bentancur, en el intento de contener a un equipo temible, sobre todo de la media hacia delante.


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Foto: @juventusfc


La fase de estudio fue como siempre bien trabada y la lucha por el dominio no encontraba dueño, el juego bonito y de transiciones rápidas de la Dea encontraba torpezas ante los cierres Bianconeros y los duelos De Ligt-Zapata levantaban una y otra vez a las gradas. Cristiano como único punta intentaba jalar a Toloi y Romero para dar más espacio a Kulusevski en su mano a mano con Palomino y crear superioridad con la subida de Cuadrado y las llegadas de McKennie.


No obstante, a pesar de la brega y la posesión inconstante, el Atalanta lograba tener la pelota y la Juve definía que su juego sería al contragolpe. Las emociones de la grada no tardaron en penetrar en las venas de los protagonistas, era demasiada espera por este momento, era el oasis y simplemente como mismo te lanzas en el agua en medio del desierto sin pensarlo dos veces, los jugadores dejaron que el espíritu de los tiffosi jugase también.


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Foto: @SoyCalcio_


La batalla encontraba la primera apertura y llegó precisamente en una combinación entre los pocos elementos que tenía la Signora en ataque. Cristiano recibía de Weston y caía en el área fruto del impulso y no de una falta, pero el norteamericano aprovechó la confusión para ceder a Kulusevski. El sueco sacó el pincel y dibujó una rosca perfecta al ángulo para que Gollini la siguiera con la vista, 1-0 a la media hora. El grito en los graderíos bianconeri alentaba al banquillo donde todos se levantaban a celebrar.


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Foto: @SoyCalcio_


Los goles suelen ser la llave a los candados tácticos y esta no fue la excepción. La Diosa perdía el parado e iba hacia delante, mientras la Juve intentaba imitarle, pero el empuje del Atalanta echaba atrás a los bianconeri sobre su arco. La fuerte presión de la Dea dio sus frutos justo antes del descanso, cuando De Roon ahogaba la salida de Rabiot que la perdía en zona peligrosa, la profundidad para Hateboer permitió al holandés ponerla sobre la medialuna. Ahí esperaba Malinovskyi con la tea incendiada, para poner la llama sobre el ‘fogón’ y el cañonazo salía imposible para Buffon.


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Foto: @SoyCalcio_


Un golazo que también era celebrado por todo lo alto, era el primero para el Atalanta en una final de la Copa Italia desde que marcaron su primero en 1963, cuando el club vencía 3-1 al Torino en la obtención del único título que tienen en su vitrina. Luego en las finales perdidas ante el Napoli en el 87, Fiorentina en el 96 y Lazio en el 2019, no pudieron marcar.


La segunda mitad iniciaba con todo para la Dea, la Juventus volvía groggy del descanso y entre Buffon y De Ligt salvaban dos clarísimas. El holandés tuvo que ser atendido en el terreno y la Dama agradecía esos segundos, pues el enfriamiento le dio oxígeno y la puso otra vez en el juego. Las ocasiones otra vez llegaban en la portería de Gollini, que tras dos remates sin mucha potencia veía como una jugada de lujo entre Cristiano y Chiesa era estampada al palo por el hijo de Enrico. Parecía la ocasión desperdiciada que no regresa para el ex Fiorentina, pero el fútbol o más bien Kulusevski se la devolvía en electrizante pared, para que Federico, ahora sí, mandaba a guardar para el 2-1.


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Foto: @SoyCalcio_


Era el minuto 73 y la Diosa no encontraba los caminos, había ido de más a menos y la maldición de las finales en Copa Italia volvía a aparecer sobre el horizonte. Gasperini ponía toda la carne en el asador con la entrada de Muriel y Pasalic y el paso valiente al frente fue una tromba. Pero esta vez la fortaleza sitiada no fue tomada, incluso la valentía tomó matices épicos con la subida de Gollini a cabecear hasta en tres córners y una salvada providencial de Chiellini sobre Zapata, que el capitán celebró como si ya tuviera la Copa.


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Foto: @SoyCalcio_


El pitido final decretaba que la Juventus obtenía su décimo cuarta ‘Coppa’ Italia y se hace cada vez más líder de este trofeo. Un título que no es extraño para la Vecchia Signora, pero que en el contexto actual se antojaba imprescindible. Otra vez Pirlo en una final sí supo imponerse tácticamente, la realidad es que en una temporada tan larga sus errores de novato los ha pagado bien caro su equipo, una cal y otra de arena.


Copaaaaa

Foto: @juventusfc


La imagen más triste para los aficionados al fútbol en medio de una celebración era quizás, la de Buffon alzando su último título con la Juventus, parece que esta vez no habrá tercera etapa en la Signora para el arquero leyenda. 


Del lado del nerazzurro poco que criticar, fiel a su filosofía la Dea murió en la orilla con el corazón en la mano y acumula otra decepción en una final de Copa. Pero no debe temer el Atalanta a la historia, porque la puede reescribir este domingo si logra vencer y conseguir su primer subcampeonato, una utopía si lo mirábamos hace 4 años, así de mágica es esta Diosa.