Europa se tiñe de Azul

Europa se tiñe de Azul

El Chelsea consigue su segunda UEFA Champions al doblegar al Manchester City 1-0 en la final disputada en Oporto, en un partido dominado ampliamente por los Blues que bien pudieron marcar más de un gol.
|

En solo cuatro meses Tuchel esculpió a mano un equipo campeón de Champions. El Chelsea desde su llegada dejó de ser un conjunto que vivía en el caos, que se ganaba la vida en el golpe a golpe y pasó a ser uno que controla hasta al más mínimo detalle. Una roca, un búnker, una fortaleza inexpugnable. Solo dos goles en la Fase KO del máximo torneo Europeo y un ramillete de cadáveres de mucho pedegrí. Atlético de Madrid, Real Madrid y Manchester City fueron maniatados y destrozados. 


Imagen

Foto: @ChelseaFC


En la final de Oporto, los Skyblues podrían haber jugado 300 minutos, que la sensación que transmitían eran que no iban a poder remontar el marcador. Decir esto de un equipo de Guardiola puede sonar grandilocuente, pero la verdad es que el técnico catalán en tres partidos ante el Chelsea no encontró variante para generarles heridas mortales. Y si el mayor genio ofensivo de los últimos treinta años no puede hallar la forma de vulnerarte, ciertamente es porque eres un equipo descomunal.


Imagen

Foto: @ChelseaFC


Pep movió el árbol, debe haber estado en un volcán de ideas durante el último mes en busca del plan que le resolviera el enigma de abrir la coraza del Chelsea. Creyó que lo obtendría dejando a Gundogan de mediocentro y colocando más futbolistas creativos por dentro. Foden, Bernardo, De Bruyne iban por detrás de la línea de medios del Chelsea, mientras Mahrez y Sterling estaban pinchados por fuera. Asumían los citizen un partido donde en algún momento hubiese transiciones por los dos lados, siempre y cuando ellos pudieran generar situaciones.


Imagen

Foto: @ChampionsLeague


La verdad en los primeros compases el City estuvo bien, movió la pelota, presionó, jugó en campo rival y no sufrió. El Chelsea estaba leyendo el contexto, se estaba adaptando. Ningún equipo es tan inteligente como el de Tuchel para entender qué le exige el partido, tener una respuesta preparada para generalmente tener, no solo está el antídoto para controlar al rival, sino también el veneno para liquidarlo. 


Imagen

Foto: @ChampionsLeague


Los Blues entendieron que debían evitar que Gündoğan diera el primer pase, que la circulación contraria fuera orientada hacia los costados, donde seguramente se precipitaría y pudieran obtener más robo en situaciones de iniciar transiciones con cierta facilidad. Exactamente eso fue lo que terminó sucediendo, pérdidas del City y el Chelsea pudo correr.


Imagen

Foto: @ChampionsLeague


Además los chicos de Tuchel son poderosísimos absorbiendo la presión rival. Dan varios pases en primera línea a ritmo muy bajo y cuando encontraban la grieta, verticalizaban velozmente. Esa verticalización tuvo en esta final mucho que ver con sus laterales. 


El City protegía su carril interior con los tres delanteros más los tres medios, mientras que por el Chelsea Werner, Havertz y Mount fijaban a los cuatro defensas Skyblue, haciendoles bien díficil defender la amplitud. El Chelsea movía el balón de un lado a otro y en la primera ventana que se abría jugaba con unos de sus carrileros, generalmente provocaba un salto del lateral rival que tenía que cubrir muchos metros y algunos de los tres de arriba rompía a su espalda desencadenando que todo la defensa citizen tuviera que ir a realizar coberturas y quedando en igualdad númerica.


Imagen

Foto: @ChampionsLeague


El primer tiempo terminaba 1-0 con un gol de Havertz en una secuencia que iniciaba Mendy con Chilwell, Walker saltaba a buscarlo y Mount rompía a su espalda, Stone iba a por Mason y dejaba un enorme hueco en la defensa. Werner por su parte rompía en profundidad y arrastraba a Ruben Dias, quedando el carril central totalmente libre, para que Havertz le ganara en velocidad a Zinchenko y aprovechara el excelente pase de Mason Mount para definir ante Ederson. 


Imagen

Foto: @ChampionsLeague


Pero además del tanto los de Tuchel tuvieron ocasiones para sentenciar el partido. El turbo Werner tuvo tres claras, el teutón estuvo fenomenal en sus movimientos y desesperante en la finalización.


Imagen

Foto: @ChampionsLeague


En el segundo tiempo el Chelsea sacó a relucir su otra gran virtud, la defensa en campo propio. La exhibición durante todo el partido de Kanté y Jorginho fue descomunal, con y sin balón. En el complementario defendieron el carril central, electrificándolo, es imposible que pase una aguja entre las líneas del Chelsea y la final no fue una excepción. Los centrales blues se volvieron a imponer a todo, tanto persiguiendo para no dejar girar, como dentro de su área. El City fue un equipo impotente, reducido, martirizado.


Imagen

Foto: @ChampionsLeague


Los minutos pasaron con los de Pep intentando empujar pero el equipo de Tuchel ni se inmutó, incluso pudo matar el partido en una contra que Pulisic falló mano a mano. Para mala fortuna de los Cityzen mediando la segunda parte perdieron a De Bruyne, su jugador más capacitado para en un golpe de inspiración haberles devuelto la vida. 


Chelsea cam

Foto: @ChelseaFC


No tuvo mucho el City y en el minuto 97 el  Chelsea se consagró campeón. Segundo título para Londres, los dos se lo agradece a los Blues. Tuchel como arquitecto de todo cicatriza la herida de la temporada pasada. Lo mejor de todo es que parece el inicio de lo mejor, un equipo joven, con figuras en pleno crecimiento y un entrenador capaz de exprimir al máximo su talento. Apunta alto el Chelsea, mira al cielo, azul como ellos y como la Europa que acaban de conquistar.