Por octavo año, Celeste D'Arcángelo prolongó su reinado en el Nacional de gimnasia rítmica 2021

Por octavo año, Celeste D'Arcángelo prolongó su reinado en el Nacional de gimnasia rítmica 2021

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Candela Urso (plata), Celeste D'Arcángelo (oro) y Martina Gil (bronce), las tres mejores del país en el Campeonato Nacional 2021. (Foto: gentileza www.talentosports.com.ar)


Con cuatro medallas doradas (aro, pelota, mazas y all around), una de plata (cinta) y el título de Campeona Nacional 2021 bajo el brazo, la gimnasta cordobesa Celeste D'Arcángelo confirmó una vez más su condición de número uno del país de los últimos siete años.


La superioridad de la dirigida por Vanina Lorefice fue tanta que el certamen, realizado en la alfombra del Club Municipalidad, sólo debió dirimir el resto de las posiciones de las 12 chicas de elite. Y en una segunda lectura, tampoco hubo dudas de quiénes debían secundar a Celeste para colgarse las medallas de plata y bronce: primera escolta, Candela Urso; segunda escolta, Martina Gil.


Estos tres nombres se repiten (y en ese orden) en la cúspide de la rítmica argentina. De hecho, ellas fueron las tres argentinas que representaron al país en los recientes Panamericanos de Gimnasia en Río de Janeiro, y serán las tres que volverán a ser albicelestes en el Sudamericano de Cali, a disputarse entre el 2 y el 8 de noviembre próximos. 


Con Celeste bañada en oro, entre Urso y Gil se disputaron las medallas de plata: en aro fue para Urso, en pelota para Gil, y en mazas para Urso. En cinta se dio la sorpresa: oro para Martina Gil, plata para Celeste, y bronce para Candela Urso, producto de unos errores de la cordobesa que no le permitió alcanzar el póker de oros del torneo.


Encabezando la tercera línea aparecen las cordobesas Martina Hadrowa (cuarta en el all around) y Karema Jara (quinta); seguidas por Candela Moyano y Martina Espejo (sextas), Victoria Fanger (octava), Candela Sandoval (novena), Josefina Falfán (10a), Bianca Luft (11a) y Ontivero (12a).


Tal vez la posibilidad de verla en acción de cerca, sin la distancia y perspectiva que da el tiempo, no permita dimensionar los logros de la cordobesa, que paradojicamente tiene su apoyo económico en la empresa chilena Nany Products, de insumos de la rítmica. Ocho años consecutivos como campeona argentina es, en cualquier deporte, un merecimiento digno de ser grabado en el libro de los récords de la rítmica. 


Por fortuna es un ciclo que aún no ha terminado, porque sus objetivos no se limitan a los oros nacionales. Por lo pronto tiene pasaje a Cali en noviembre, a donde concurrirá con ambiciones de medallas. Para ella es el objetivo al que debe apuntar: trascender en la rítmica fronteras afuera.