Matías Pilo integrará el equipo argentino de judo en el Mundial Junior de Cerdeña

Matías Pilo integrará el equipo argentino de judo en el Mundial Junior de Cerdeña

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En el podio Panamericano, Pilo (primero de la derecha) logró la mejor actuación de su carrera. Eso le sacó pasaje al Mundial. (Foto: Prensa Matías Pilo)


Cuando en pocos días el cordobés Matías Pilo pise la Ciudad de Olbia, en Cerdeña (Italia) para disputar los Campeonatos del Mundo Junior 2021, habrá cruzado una línea en su carrera en el judo. Es que el discípulo del entrenador Nicolás Cruces fue elegido como uno de los tres representantes de Argentina en una de las primeras competencias internacionales en pleno Covid, para competir entre el 6 y 10 de octubre próximo, en el punto más alto de sus desafíos deportivos.


Claro que esta convocatoria, que comparte con Agustín Gil y Joaquín Burgos, no llega por casualidad. Es fruto de la preparación y el entrenamiento en momentos en los que el judo no tenía horizonte definido por la pandemia.


“Se dio por suerte, es mi primer Mundial. Para mí es algo muy importante. Todo este año ha sido importante, porque con el coronavirus se pudo competir y viajar poco, y que los técnicos nacionales me convoquen es muy bueno. Sólo tres judocas están convocados para representar al país, y que me tengan en cuenta como uno de los mejores es un orgullo”, cuenta Matías. 


“Todo este año ha sido importante. He ido al Panamericano y saqué medalla, algo que nunca había logrado. Fue un paso adelante, y ahora competir en el Mundial es algo importante y estoy muy contento. Espero que no sea el último, tengo muchos años en mi carrera deportiva, así que es bueno poder competir en un Mundial a esta edad. Que pueda salir a competir es importante porque me falta roce, y la selección me está sacando a Mundiales y Panamericanos”.


Este año Matías dio un paso en falso en la competencia internacional, en la Copa Panamericana de Ecuador, pero semanas después, en los Panamericanos de Colombia, se rehízo y subió al podio en su Junior -66kg, hasta el momento uno de sus mejores logros.


“Se están haciendo muchos torneos para clasificar a los Juegos Panamericanos de Cali en noviembre. Yo no clasifiqué, quedé un puesto abajo. Pero si se baja algún deportista entro directo. Hay una mínima chance de ir”, explica.


-¿Qué cambió después del tropiezo de Ecuador?

-En Ecuador me autopresioné. Hacía mucho que no competía. Mi último torneo había sido en Corrientes 2019, y esta vez fui a luchar contra rivales que ya venían de varios torneos. Tenían mucho más roce que nosotros, y sacaron ventaja en ese sentido. Pero antes de ir a Colombia empecé con un psicólogo deportivo para hacer un trabajo más profesional; eso me ayudó, hice un gran cambio, me ayudo a manejar la presión. También retomé la nutricionista, y seguí entrenando con la Selección en Buenos Aires.


-¿Esperás mucha diferencia en el nivel del Mundial?

-Sí, tiene mucho más nivel. Compito con judocas del resto del mundo, especialmente los europeos que tienen mucho más roce, más nivel, y hay mayor cantidad de competidores. En mi categoría en el Mundial habrá cerca de 60 judocas. Pero va a estar bueno. Es una buena oportunidad para medirse, y entrenar fuerte antes de entrar al tatami y dejarlo todo.


-En tu experiencia en la gira por España y Portugal en 2019 del Judo Cruces Team, pudieron ver algo de eso.

-Pude hacer dos luchas en la EuroCup de Coimbra (Portugal), la primera con un austríaco, que la gané, y perdí la segunda con un portugués. Me di cuenta que no estamos tan lejos, que estamos entrenando bien. Físicamente hasta me he sentido superior, pero en Argentina nos faltan más torneos, más competencia, con eso nos sacan ventaja. Hay cosas que las tienen vividas y lo tienen más frescas a la hora de competir.


-A partir de estas vivencias, ¿qué ves más adelante?

-Me veo compitiendo en Europa, como un judoca de alto rendimiento, compitiendo en la gira y haciendo los torneos necesarios para ir a unos Juegos Olímpicos. En judo no vas a un Panamericano o un Mundial y ya clasificaste, tenés que ir a muchos torneos, te tiene que ir bien, y estar dentro del circuito competitivo. Sé que va a ser difícil, pero tengo que seguir entrenando y metiéndole. Mientras me dé el cuerpo le voy a seguir metiendo.


-¿Te conforma ser mundialista o si no hay podio no hay satisfacción?

-Sirve ir al Mundial. La selección me eligió para representar al país. Claro que aspiro a mucho más, ir a un Mundial en mayores (ahora es junior sub 21), ir al Grand Prix, clasificar a los Juegos Olímpicos, que es el sueño de todos los deportistas, y sacar una medalla. 


-Llegás en tu mejor momento.

-Habla de la constancia, y también depende de la meta de cada uno. Siempre entrené con judocas con Tomás Couzo, Tomás Sosa, Santi Morales, Joaquín Tovagliari. Veía que Couzo se iba a Japón a entrenar, o con Tomi Sosa se iban a Israel o Francia, y yo me quedaba solo en el club. Y me decía “tengo que seguir entrenando” porque algún día me iba a tocar. Y seguí entrenando. No tenía otro torneo que el Nacional, esperando a que llegue en algún momento. Llegó la cuarentena y muchos dejaron de entrenar, pero yo seguí en mi casa; no había ningún objetivo por delante, pero seguí porque sabía que en algún momento se iba a abrir, que iba a volver la competencia y entrenando iba a sacar ventaja. 


-Y llegaron las recompensas.

-En enero y febrero me llamaron de la selección para el campus de entrenamiento, me hicieron la prueba física y me fue excelente por la pretemporada. Me volvieron a llamar, me vieron bien, y en mayo el técnico me dijo que iba a Ecuador todo pago por el Enard. Es un orgullo. Más que por el tema económico y que el Enard me pague el viaje, fue el reconocimiento del esfuerzo. Me convocó la selección al ver el trabajo que venía haciendo, que no lo veía nadie más que mi familia, mi entrenador y yo mismo.


-Qué aprendizaje.

-Algunos no entrenan porque no están motivados por torneos o los viajes, pero hay que seguir entrenando porque en algún momento llegan las oportunidades y tenés que estar preparado. No hay que aflojar nunca.


-¿Qué te dijo tu entrenador, Nicolás Cruces?

-Estuvimos entrenando, me vio bien y me dijo que siga para adelante, que estoy bien. 

El 27 de este mes debe estar en Buenos Aires, y viajarían a Olbia entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre. Y ahí sí, ajustar los detalles para el debut. “Nos cuesta mucho salir de Argentina, así que cuando vas, dejás todo”, asegura. Para Matías Pilo llegó el momento de probarse, pero vaya como le vaya, habrá cruzado una línea en su carrera deportiva. Será mundialista, y es apenas una antesala de lo que puede venir.