El Real Madrid afronta ante el Fenerbahce una de las pruebas más exigentes de su actual racha. El conjunto dirigido por Jasikevicius llega al partido con un balance de cinco victorias en cinco encuentros como local y pondrá a prueba la capacidad ofensiva de un equipo madridista que busca su décimo triunfo consecutivo.
Un Fenerbahce sólido en defensa
El equipo turco solo ha ganado un partido fuera de casa, aunque fue ante el Olympiacos, y viene de perder contra el Valencia Basket. Su rendimiento como visitante no oculta el nivel de una plantilla con numerosos recursos en el perímetro. La línea exterior reúne a Larkin, Baldwin IV, Forrest, Shields, Clyburn y Horton-Tucker, mientras que Key aporta versatilidad y capacidad para intimidar cerca del aro.
La defensa visitante encaja únicamente 74,3 puntos por partido, la segunda mejor cifra de la Euroliga. Además, Fenerbahce es el conjunto que más tapones coloca, con una media de 4 por encuentro. Ese rendimiento sitúa el duelo como un examen especialmente severo para el ataque del Real Madrid.
Una racha ofensiva de alto nivel
El equipo blanco ha superado los 100 puntos en siete de sus nueve últimos partidos y ha rebasado los 110 en seis. El acierto desde la línea de tres ha tenido un peso importante en la serie, aunque la victoria frente al Baskonia demostró que el Real Madrid también puede imponerse con otros recursos.
En ese encuentro, disputado el martes, los madridistas terminaron con 25 canastas de dos puntos y 44 rebotes, la segunda mejor marca de la temporada en este apartado. Tavares, recientemente convertido en el máximo reboteador ofensivo histórico de la competición, y Jones aparecen como dos de las principales bazas interiores del conjunto blanco.
- Real Madrid: nueve victorias consecutivas.
- Fenerbahce: cinco triunfos en sus cinco partidos como local.
- Defensa turca: 74,3 puntos recibidos por encuentro.
El partido se disputará en el Movistar Arena, con la décima victoria seguida del Real Madrid en juego. El desafío enfrentará la producción ofensiva del conjunto blanco con la defensa de un Fenerbahce que ha convertido la solidez atrás en una de sus principales señas de identidad.